Wednesday, January 21, 2009

Tideland


Caminando un domingo por las calles del Centro Histórico, me topé con una conocida librería, asumí entrar y darme un “gustito”, así que compré el film "Tideland", que desde hace un tiempo ansiaba ver.

¡ Me gustó tanto ! que he decidido tener a Terry Guillam, éste director maldito como uno de mis favoritos, el mismo describe su obra como "el punto de encuentro entre Alicia en el país de las maravillas y Psicosis" .


Un muy serio Terry Guillam nos “alerta” antes de iniciar el film de tener la mente abierta, él esta conciente que posiblemente lo que veremos no va a gustarnos y que solo tratemos de entenderlo con imaginación infantil.


Es así como me interné en el mundo de Jeliza-Rose (El nombre me recuerda a Francis-Bean Cobain y su “pesadilla”, recuerden que es hija de una loca Courtney Love y un finado y no tan afortunado genio Kurt Cobain -Entre "junkies" te veas-) una niña de 9 años que vive en casa con sus padres, (ambos “junkies”), el padre Noah, cantante en decandecia, líder de una banda de rock. La madre (¡¡¡uuuffff!!! ¡ Sólo deberían verla!) yace en una cama, fumando en recesión por los estragos de la droga y consumiendo chocolates.

Jeliza-Rose ayuda a “vacacionar a su padre” suministrando la dósis diaria de Heroína que este necesita para vivir. Entre el caos y desórden de su “hogar” la madre muere de una sobredosis, Jeliza-Rose y su padre huyen a una casa de campo que era propiedad de la abuela, en donde este creció. Allí Noah muere (también de una sobredosis) quedando la niña sola en unos parajes poblados de personajes realmente extraños donde deberá aprender a sobrevivir, su arma: hacerlo a través de la imaginación, con toda la fuerza y la resistencia que sólo los niños ostentan.

Jeliza-Rose crea su propio mundo, en el cual las luciérnagas poseen nombres y las ardillas hablan, la única compañía que la cobija son las deterioradas cabezas de cuatro muñecas sin cuerpo que monta en sus dedos y sus nombres nos evocan a los de bailarinas exóticas: hasta que conoce a Dickens (por el cual siente una "excepcional" hermandad), un joven epiléptico con desórdenes psíquicos y la mente de un niño, vistiendo de manera expcecional y visores para natación, se pasa el día refugiado en una cabaña que hace las veces de submarino mientras espera el momento de "cazar al monstruoso tiburón que vive en la vía del tren." También está la hermana mayor de éste, Dell, una óscura y esbelta figura espectral que se oculta tras una malla de apicultor con un amor platónico y enfermizo por disecar cadáveres para perpetrarlos y algún día "devolverlos a la vida"
Cabe destacar la actuación de Jodelle Ferland, interpretando magistralmente a una deslumbrante y fuerte Jeliza-Rose, así como la fotografía, atmósfera y estética. Tideland no es un film digerible.

En su estreno en el festival de San Sebastian de 2005 el público abandonó masivamente la sala, Terry Guillam respondió -al preguntarle acerca de esto- lo siguiente: "Soy un desvío genético de la naturaleza que ha degenerado", "No es un filme fácil de ver . La gente está educada para que le den todo el trabajo hecho, y Tireland hay que abordarla con los ojos de un niño, con inocencia" "La protagonista ha vivido siempre con unos padres junkies, y ese mundo le parece normal. Cuando ellos desaparecen, debe aprender a sobrevivir.”


Aguda, graciosa, tenebrosa, surrealista: Tideland es una ofrenda al poder de la imaginación infantil.

2 comentarios:

Arturo said...

Me ha parecido exquisita la forma en como hablas de esta inquietante película, una de las mejores que he visto en años. Cierto: es como una intersección entre Alicia y Psicosis (y por momentos parece que también andan por ahí Buñuel o Lynch), y confieso que es una de las obras más espeluznantes y angelicales que se pueden encontrar dentro del cine. Tan sólo el detalle de las cabecitas parlantes de las muñequitas es algo tan brillante y que suscita una complejidad de emociones encontradas. Con tus palabras, me has inspirado a escribir algo sobre esa película, muchas gracias.

P.D. Me encantan tu blog y tu trabajo visual.

Arturo said...

Un comentario sobre esta película, que me parece muy certero:

"El porqué Tideland resulta una película tan difícil de contemplar es debido a la violenta identificación que el espectador se ve obligado a entablar con Jeliza, entrando en un universo en el que la incomodidad que nosotros sentimos no es en absoluto correspondida con su actitud. Y es aquí donde Gilliam acentúa su estilo y exacerba el aparato formal logrando integrarnos, muy a nuestro pesar, en un clima alucinatorio nada complaciente. Tideland es, por tanto, un turbador cuento para adultos..."

Completo, lo encuentras en:

http://www.miradas.net/2007/n63/actualidad/tideland.html

Saludos.

Arturo Villalobos